Por Juan Gonz谩lez Febles

La Habana. Ena Luc铆a Portela vuelve con una novela exquisita ambientada en el Par铆s de leyenda de los a帽os 20 del pasado siglo. La novela result贸 justamente premiada con el Premio de la Cr铆tica que otorga el Instituto Cubano del Libro.
Con esta entrega, Ena se desmarca de la trouppe escapista abanderada de la post modernidad descontextualizada. Demuestra con creces aquella habilidad de que hablara Hemingway para contar una historia o simplemente, el arte para escribir una bella oraci贸n afirmativa sencilla.
La entrega es exquisita en su factura y est谩 cargada con la atm贸sfera m谩gica que recrearon en su momento Gertrude Stein, Ford Madox Ford, Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway y otros exponentes de esa generaci贸n perdida o la lost generation. La misma que fue pilar de lo que muchos consideran como la mejor literatura del siglo XX. La influencia de este Olimpo literario norteamericano recorre la obra en toda su extensi贸n.
Los aportes post modernos de s谩tira, parodia y la mezcla de g茅neros e intertextualidades se conjugan en una atm贸sfera que toma prestado de una u otra 茅poca o de uno u otro estilo, pero que no hacen m谩s que afirmar el exquisito oficio de la Portela. El humor, la chispa, ese oficio y un hedonismo exquisito, se dan cita en esta pieza magistral que en su lectura, corre y resbala suave como quimbomb贸.
El lesbianismo chic tan en boga de esos tiempos, aparece recreado desde una 贸ptica casi actual. En nuestro medio, la variante s谩fica nunca fue perseguida con la fruici贸n con que se persigui贸 al elemento gay. Esto quiz谩s por la inclinaci贸n al 鈥榟edonismo selecto' de los perseguidores a cargo. Ellos son y han sido por una parte, machistas-fidelistas, con un alto componente de afeminada fascinaci贸n compartida por el jefe, siempre invicto y siempre excelso e inmaculado. Realmente, el macho que los fascina, domina y cuando es necesario, los mata.
Frente a la obra concluida, 鈥楧juna y Daniel', nos queda la certeza de lo que podr谩 entregarnos en el futuro Do帽a Ena Luc铆a Portela. Ese d铆a que decida volver a hablarnos de protagonistas de nuestra Isla en nuestro tiempo. Ojala que para entonces, lo haga con igual desenfado y que encuentre (sabemos que lo hay) humor, chispa y hedonismo triunfante para describirlo.
Ella ha demostrado poder caminar con elegancia y con tacones altos, entre baches y desperdicios. Clase y talento le sobran, tambi茅n humor.
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