
SAO PAULO. (Reuters)- Una huelga de policÃas que transformó a Salvador de BahÃa en una ciudad sin ley amenaza con arruinar uno de los carnavales más famosos de Brasil y una de las temporadas más lucrativas del año.
Las autoridades han contabilizado 130 homicidios desde el inicio de la huelga el 31 de enero, el doble de la tasa normal. También aumentaron los robos y asaltos en esta ciudad colonial patrimonio de la UNESCO.
Y todo parece indicar que el carnaval, una fiesta que atrae a 2 millones de turistas a esta ciudad colonial de calles de adoquines podrÃa convertirse en la próxima vÃctima.
"¡Ooooo / El carnaval acabó!", coreaban unos 300 policÃas en huelga atrincherados en el edificio de la asamblea legislativa de BahÃa, en Salvador.
La protesta policial por reclamos salariales ha expuesto la fragilidad institucional de Brasil, una nación del BRICS que se dispone a organizar la Copa Mundial del 2014 y los Juegos OlÃmpicos del 2016.
La ola de violencia desatada por la huelga está golpeando a la industria del turismo en BahÃa, donde el carnaval genera unos 250.000 empleos. Decenas de espectáculos han sido cancelados por la inseguridad.
"La imagen de BahÃa ya fue afectada por la huelga", dijo el presidente de la Asociación Brasileña de Agencias de Viaje en BahÃa, Pedro Galvao. "El impacto ya ocurrió y es grande: El turismo es muy sensible y va a haber una disminución en las ventas".
Un 10 por ciento de los paquetes turÃsticos para el carnaval fueron ya cancelados. El Departamento de Estado estadounidense recomendó a los turistas que aplacen los viajes a Salvador hasta que mejoren las condiciones de seguridad.
Los gerentes de hoteles relatan la preocupación de los extranjeros.
"Los turistas están llamando para saber más. Quien todavÃa no compró está esperando el desenlace. TodavÃa queda una semana que será crucial", dijo el gerente de la Asociación Brasileña de Hoteles en BahÃa, Luis Blanc.
Pero la huelga policial parecÃa el miércoles en un impasse. Los lÃderes del movimiento seguÃan acuartelados en el edificio de la asamblea, sitiados por 1.000 soldados despachados por el Gobierno federal para sofocar la protesta.
Los huelguistas, que están armados, dicen que sólo levantarán la huelga si son amnistiados los 12 lÃderes de la protesta sobre quienes recaen condenas de prisión.
El gobernador de BahÃa, Jacques Wagner, sospecha que algunos de los policÃas promovieron el brote de violencia como forma de presión y dijo que no los perdonarÃa.
Según las autoridades, apenas un 20 por ciento de los 31.000 policÃas militares de BahÃa adhirieron a la huelga.
Zonas turÃsticas como el barrio colonial de Pelourinho o el Farol da Barra eran patrullados el miércoles por soldados del Ejército, pero en otras zonas de esta ciudad de 5,5 millones de habitantes no habÃa presencia policial.
Salvador será una de las sedes de la Copa Mundial del 2014 y también de la Copa de Confederaciones a mediados del 2013.
Según la prensa brasileña, los servicios de inteligencia temen que la protesta policial pueda expandirse a otros estados como RÃo de Janeiro.
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