
Washington. (AGENCIAS)- Judy Gross, esposa del contratista, demanda la liberación de su marido durante una protesta frente a la Sección de Intereses de Cuba en Washington.
El gobierno cubano se esfuerza “por tergiversar” lo que realmente hacía el contratista estadounidense Alan Gross en la isla antes de ser encarcelado en diciembre de 2009 y luego condenado a 15 años de prisión por presuntas actividades subversivas, según su abogado.
En declaraciones a la agencia de noticias española EFE, el abogado Peter Khan, dijo que el régimen de La Habana trata de justificar lo injustificable y aseguró que es absurdo que su cliente haya sido sentenciado por “ayudar a los judíos cubanos a mejorar su acceso a Internet”.
Según las autoridades cubanas, Gross “violó las leyes” del país “al implementar un programa encubierto financiado por el gobierno de Estados Unidos y dirigido a interrumpir el orden constitucional en Cuba” al llevar a la isla equipos de telecomunicaciones.
En respuesta a tales argumentos, el abogado de Gross destacó a EFE este lunes que ninguno de los judíos que testificaron en el juicio hecho al contratista en marzo pasado en La Habana ofreció alguna información que sustentara la acusación de que tales actividades constituían “una amenaza para el gobierno soberano de Cuba”.
Todos respondieron no cuando se les preguntó si conocían de alguna actividad subversiva por parte del contratista, destacó el jurista.
Khan señaló que es simplemente “ridículo” que Gross, un cooperante humanitario que viajó a La Habana sin ocultar nada de lo que llevaba en su equipaje y con su nombre real, pudiese estar involucrado en un programa “encubierto” contra el gobierno de la isla.
Medios de prensa estadounidenses han especulado sobre la posibilidad de que la única justificación del régimen cubano para haber encarcelado al contratista civil habría sido la de utilizarlo como carta de presión para conseguir la liberación de los cinco espías cubanos de la Red Avispa, juzgados y condenados en 2001 en EE.UU.
Recientemente, Judy Gross, esposa del contratista, desmintió versiones según las cuales Gross haya en algún momento querido o aprobado la idea de ser canjeado por los cinco agentes cubanos. “Él nunca se ha comparado con los cinco (espías), y de ninguna manera aboga por tal intercambio”, dijo la mujer.
Al momento de su arresto en La Habana, Gross trabajaba para Development Alternatives, una agencia subcontratada por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que promueve la defensa de la democracia y el respeto a los derechos humanos mediante programas en todas partes del mundo.
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