
LA HABANA. (Reuters)- El grupo disidente cubano Damas de Blanco marchó el jueves por cuarta jornada consecutiva por las calles de La Habana, en conmemoración del séptimo aniversario del arresto de familiares, mientras partidarios del Gobierno y autoridades las rodeaban.
Las mujeres, esposas y madres de presos polÃticos encarcelados, caminaron durante poco más de una hora por las principales calles del centro de la capital gritando consignas como "¡Zapata Vive y Libertad!", en honor de un disidente que murió recientemente tras una huelga de hambre de protesta.
A su alrededor, agentes de seguridad y partidarios del Gobierno comunista del dictador Raúl Castro las escoltaron, pero sin tocarlas, hasta llegar a la casa de Laura Pollán, lÃder del grupo.
El miércoles, efectivos policiales las arrastraron por los cabellos y las metieron a la fuerza en dos buses cuando realizaban una marcha similar por un barrio en la periferia de La Habana. No hubo arrestos.
La del jueves fue la cuarta jornada consecutiva de manifestación para conmemorar el arresto de 75 opositores, en una redada lanzada el 18 de marzo del 2003, acusados por el Gobierno en juicios sumarÃsimos de servir a una potencia extranjera.
Cuba acusa a los disidentes de ser mercenarios a sueldo de su enemigo Estados Unidos y dice que las crÃticas internacionales son parte de una campaña mediática contra su sistema socialista.
La muerte el 23 de febrero del preso polÃtico Orlando Zapata tras 85 dÃas en huelga de hambre deterioró las relaciones con la Unión Europea, casi recuperadas de una severa crisis por la Primavera Negra, como es conocida la redada del 2003.
Además dejó en suspenso un acercamiento con el Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, que el año pasado dio tÃmidos pasos para terminar con medio siglo de hostilidades desde la Guerra FrÃa.
El Gobierno comunista del presidente Raúl Castro describió a Zapata como un delincuente común que se inmoló voluntariamente, desoyendo los consejos de los médicos de la cárcel.
Su fallecimiento llevó a otros disidentes a declararse en huelga de hambre.
Mientras las Damas de Blanco protestaban en La Habana, en la ciudad de Santa Clara, 270 kilómetros al este de la capital, el opositor Guillermo Fariñas cumplÃa el jueves 23 dÃas en huelga de hambre para exigir la liberación de una veintena de presos enfermos.
Su estado era reportado de "grave pero estable", según sus familiares.
1 comentarios